“Internet como medio frío y el ejemplo de la información del accidente de Santiago de Compostela”

Con este artículo comienzo a publicar en el blog algunos trabajos desarrollados para el Máster que estoy realizando sobre la Sociedad de la Información y del Conocimiento en al Universitat Oberta de Catalunya, para compartir y aprovechar los artículos y ensayos que realizamos en las diferentes asignaturas.

“Internet como medio frío y el ejemplo de la información del accidente de Santiago de Compostela”

Mcluhan en “Comprender los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano” ejemplifica como “el ferrocarril no introdujo en la sociedad humana el movimiento ni el transporte, ni la rueda ni las carreteras, sino que aceleró y amplió la escala de las anteriores funciones humanas” (Mcluhan, 1965). De la misma manera, Internet y la inclusión de los medios de comunicación digitales en la Red de redes, ha ampliado y acelerado nuestra manera de comunicarnos. Internet ha terminado con barreras de tiempo y espacio que limitaban a los medios de comunicación tradicionales, como la radio, la televisión o la prensa, y ha potenciado el acceso a una gran cantidad de información de manera prácticamente instantánea desde cualquier punto del planeta.

No solo la forma de acceso a la información ha cambiado con los medios de comunicación digitales, también lo ha hecho su producción y la participación de los usuarios en ésta. Internet permite que cualquier usuario con unos conocimientos informáticos básicos pueda participar en la construcción de la información, ya sea a través de la publicación de sus propios contenidos en herramientas como los blogs, las wikis o las redes sociales o a través de las herramientas que proponen los propios medios digitales, como los comentarios, los foros, los videochats o el envío de noticias y fotografías. Mcluhan define a este tipo de medios, que se caracterizan por la ser “altos en participación o complementación por parte del público” como “medios fríos” frente a los “medios calientes“, como la radio o la televisión que extiende, en alta definición, un único sentido y son rebosantes de información y muy bajos en participación.

Internet y los medios digitales ofrecen al usuario la capacidad de interactuar, entre ellos, con la información y con el propio medio de comunicación, así como de generar un diálogo en torno a un tema determinado, una característica, como indica John B, Thompson en su reflexión sobre “Los media y la modernidad” comparable al “ágora de la Grecia clásica, que ofrece la posibilidad de representar mentalmente a los individuos encontrándose en un espacio compartido para discutir temas comunes” (Thompson, 1998), en este caso Internet.

En la actualidad mediática podemos encontrar ejemplos de esta participación de los usuarios para debatir, aportar y compartir en torno a todo tipo de temas difundido por los medios digitales. En concreto, en este ensayo vamos a tratar de la participación de los usuarios en la información de la tragedia del accidente ferroviario de Santiago de Compostela, ocurrida el pasado 24 de julio de 2013 para comprobar como Internet se ha definido como un medio ‘frío’ de alta participación y ha cambiado nuestra manera de comunicarnos. Una muestra de cómo el pensamiento de Mcluhan en el que “las consecuencias individuales y sociales de cualquier medio, es decir, de cualquiera de nuestras extensiones, resultan de la nueva escala que introduce en nuestros asuntos cualquier extensión tecnológica nueva” (Mcluhan, 1965),  puede ser válido y aplicable a la época actual, y en concreto a la información en Internet.

El accidente ferroviario de Santiago de Compostela tuvo lugar, como se ha indicado anteriormente, el pasado 24 de julio de 2013 a las 20:41 horas en la curva “A Grandeira” a aproximadamente 3 kilómetros de distancia de la capital gallega. Pocos minutos después del accidente comenzó a difundirse la noticia a través de las redes sociales, especialmente el sitio web de microblog Twitter, donde los testigos del accidente se hacían eco de la noticia, primero a través de mensajes y después añadiendo material gráfico[1]. Pero el uso de las redes sociales nos solo sirvió para difundir la noticia. Además, este tipo de plataformas se convirtieron en un espacio en el que los usuarios mostraron su apoyo a los afectados en el accidente y se difundió un movimiento solidario para donar sangre y contribuir a la difusión de los teléfonos de ayuda a los afectados.

Esta tendencia no pasó desapercibida e incluso los medios de comunicación se hicieron eco del movimiento solidario que se había levantado en estas plataformas, como en la noticia publicada en la sexta titulada “Las redes sociales se vuelcan con las familias y víctimas del accidente de Santiago” que señala cómo Twitter se convirtió en “un hervidero de información y muestras de apoyo a víctimas y familiares”, con el uso de etiquetas como #AnimoGalicia, que consiguió más de 22.211 comentarios; #TodosconGalicia, donde se vertieron 47.847 mensajes, o #AccidenteSantiago, que en menos de una hora alcanzo casi 70.000 comentarios. Los medios de comunicación recogían las frases más destacadas por los usuarios de estas redes sociales, ejemplificando esta tendencia, como la noticia titulada “El accidente de Santiago sacude Twitter con mensajes de apoyo y moviliza a los ciudadanos“, publicada por El Diario de Ferrol o la noticia del Huffington Post “#ÁnimoGalicia: Twitter se solidariza con la tragedia de Santiago”.

Así puede verse como la inclusión de este tipo de tecnología otorga, de acuerdo con los teóricos de la escuela de Toronto, una nueva forma de comunicación, un nuevo contenido y un nuevo uso. Pues sin esta tecnología hubiera sido imposible la rápida propagación de la información a nivel nacional e incluso internacional, de manera breve, casi transmitiendo los datos a píldoras, o el uso de las plataformas de redes sociales por parte de la ciudadanía para hacer visible su apoyo de una manera tan rápida y desde cualquier punto del país.

Pero estas herramientas no solo sirvieron como una forma de propagación de información o apoyo a las víctimas o afectados, además se constituyeron como plataformas de debate en torno a la información que publicaban los medios de comunicación en torno al accidente. Así, así, por ejemplo, en la noticia del Diario de Ferrol remitida anteriormente en este ensayo, hacen referencia a este tipo de debate que surgió en Internet en torno a las fotografías morbosas publicadas por los medios de comunicación o a los mensajes de personajes públicos de la vida política que, a juicio de algunos usuarios, eran utilizados para politizar la tragedia.

Pero el debate entre los usuarios en torno al accidente, no se limitó únicamente a las redes sociales. En los espacios destinados a la participación de los usuarios en los medios de comunicación digitales también pueden encontrarse numerosos ejemplos de  conversaciones y opiniones entre los lectores. Por ejemplo en la noticia publicada por El País, el pasado 25 de julio de 2013, titulada “El maquinista del tren del accidente de Santiago frenó muy tarde“, pueden leerse más de 2589 comentarios en los que los usuarios dejan reflejada su opinión o debaten sobre el contenido de la noticia. Otro ejemplo son los 136 comentarios en la noticia de Público.es con fecha de 25 de julio de 2013, titulada “El maquinista presumió en Facebook de circular a 200 kilómetros por hora en 2012“, o los 119 comentarios de la noticia publicada por ABC el 26 de julio de 2013 bajo el título “Las incógnitas del atroz accidente de tren en Santiago“.

Por otra parte, al margen de las redes sociales y la participación en los medios de comunicación, se pueden encontrar en blogs o páginas web ciudadanas información que, dejando de lado el debate sobre si este tipo de contenidos cumple o no con los criterios periodísticos, muestra cómo Internet, como medio frío, da pie a una extensa participación de los usuarios generando ese ágora Griego del que hablaba John B, Thompson. En una rápida búsqueda en Internet pueden encontrarse un gran número de blogs, escritos en su mayoría por ciudadanos y usuarios que no son profesionales de la comunicación, en los que se informa, teoriza y se debate sobre el accidente[2][3].

De esta manera comprobamos que, como avanzábamos al inicio de este ensayo, Internet puede definirse como un medio frío, en el que la participación por parte de los usuarios en torno a los contenidos alcanza unos niveles muy altos.  Como avanzaba Mcluhan “El efecto de un medio caliente no puede incluir nunca mucha empatía o participación” (Mcluhan, 1965), y todo lo que se ha encontrado con el ejemplo de los contenidos en Internet sobre el accidente del tren en Santiago de Compostela es todo lo contrario: empatía por parte de los usuarios hacia los afectados y las víctimas del accidente, a través de muestras de apoyo y colaboración en la difusión de información; participación en el debate, ya sea sobre los motivos del accidente, el tratamiento que hicieron los medios de comunicación de las noticias o los mensajes politizados de personajes públicos, y además publicación de sus propios contenidos y opiniones a través de herramientas como las bitácoras o las redes sociales, lo que muestra una vez más el acierto de Mcluhan al afirmar que “los medios calientes excluyen y los fríos incluyen”(Mcluhan, 1965). Internet y el caso analizado es un ejemplo de ello.

Bibliografía


[1] En diferentes noticias utilizadas en este ensayo, como en la publicada en el diario de Ferrol “El accidente de Santiago sacude Twitter con mensajes de apoyo y moviliza a los ciudadanos”,  se manifiesta que minutos después del accidente en Twitter comenzaron los primeros mensajes. Otro ejemplo es la noticia del adolescente que fotografío la tragedia y cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo, publicada por la BBC el 26 de julio de 2013.  Además se pueden encontrar en las hemerotecas de los medios de comunicación digitales  los primeros vídeos e imágenes, filmados por ciudadanos testigos de la noticia, como el publicado en la página web de la Cadena Ser el 25 de Julio de 2013.

[2] Algunos ejemplos son el blog “cazadebunkers.com”, que con una entrada publicada el 25 de julio de 2013, titulada “Algo huele mal en el accidente del tren de Santiago: testigos hablan de velocidad normal y de explosión previa”, consiguió más de 25 comentarios de usuarios. También podemos citar el blog “El fin de Mátrix“, “Despierta al futuro” o “El filoloco“, entre otros.

[3] Los ejemplos de los blogs no responden a ser muestras de contenido periodístico, pero su referencia es interesante para demostrar una vez más como Internet puede funcionar a niveles de participación como el antigua ágora Griega a la que hacen referencia tanto Mcluhan como John B. Thompson.

Cristina Renedo Farpón

Podéis descargar el PDF completo en este enlace. 

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